Por Luciana Paoletti, directora ejecutiva de IDEA
Estamos viviendo una época donde el cambio se volvió rutina. Atravesamos transformaciones muy profundas en la relación de las empresas con la sociedad, la tecnología, la forma de trabajar, los modelos de negocios y también lo que entendemos por management. Cada vez más, el management deja de ser una herramienta para la gestión y se convierte en un catalizador de la innovación.
Este fue uno de los ejes que atravesó nuestra última edición de Experiencia IDEA Management, el evento organizado por IDEA que reunió a más de 1300 líderes y jóvenes profesionales para debatir sobre innovación y nuevas tendencias. Algo quedó claro durante toda la jornada: aun en un contexto de aceleración tecnológica sin precedentes, lo importante siguen siendo las personas.
La capacidad humana de liderar, de innovar, de conectar y generar comunidad con otros sigue siendo irremplazable. Cuando los agentes de IA se encargan de las tareas rutinarias, el trabajo «humano» tiene un mayor valor estratégico.
«Cada líder tiene que desarrollar el juicio para planificar futuros posibles. No vayamos solo por la ruta del algoritmo. Vos conocés a tu equipo y conocés el país donde estás trabajando», nos interpeló Martina Rúa durante una de las charlas de la jornada.

Hoy tenemos la sensación de que la inteligencia artificial puede hacer que todo sea posible. Por eso es tan importante que no perdamos nuestro punto de vista, nuestro criterio, la mirada del líder.
Esta época nos demanda una tarea que no podemos postergar: impulsar dentro de los equipos una cultura que les permita tomar decisiones con criterio propio frente a la inmensidad de datos que nos trae la tecnología.
También estamos viendo un cambio en la forma de hacer negocios: las empresas se animan a actuar en comunidad para construir sistemas más competitivos, eficientes e innovadores. La conexión y la colaboración con otros pasan a ser hoy una ventaja competitiva clave: tanto «hacia adentro», con nuestros equipos, como también «hacia afuera», con nuestras audiencias, con otras empresas y hasta con competidores.
Lo dijo Eduardo Gorchs, CEO de Siemens Sudamérica (excluyendo Brasil), cuando destacó que nadie puede resolver todas las necesidades de una industria o de una empresa por sí solo. El secreto es aceptar que hoy la competitividad no se va a dar en una sola empresa, sino en las alianzas estratégicas y en la red de empresas que logremos construir.
La colaboración se construye alrededor de relaciones de confianza. Es el caso del sector minero, entre otros, donde la tecnología y la digitalización son transversales a distintos negocios y permiten crear ecosistemas donde se comparte talento y proveedores.
En el caso del litio, las empresas necesitan construir mucho más allá de su propia producción. Hay una relación con las comunidades, que muchas veces están en zonas remotas, a las que llevan infraestructura o servicios como educación y salud.
Lo que une a las personas también puede unir a las empresas. Experiencia IDEA Management transmitió un mensaje potente: la oportunidad que hoy tiene la Argentina es real. Y nuestros líderes y organizaciones tienen un rol que cumplir para poder convertir esa oportunidad en desarrollo.